Núcleos:
LAUJAR DE ANDARAX
Laujar de Andarax, con 1.815 habitantes censados, consta, actualmente, de un solo núcleo de población, configurado primitivamente en torno a los barrios de El Hizam y El Auxor; se ha desarrollado, progresivamente, como pueblo, calles a lo largo de de la carretera comarcal, que constituye su principal vía de comunicación.
Laujar se encuentra ubicado en la ladera sur de Sierra Nevada, a 921m de altitud, en contacto con la zona aluvial generada por la cabecera del río Andarax, que ha dado lugar a su fértil vega.
Los primeros asentamientos humanos conocidos en Laujar se remontan al Neolítico final y a las Edades del Cobre y del Bronce.
La cultura romana lega a Laujar en busca de la explotación minera en sierra de Gador y Sierra Nevada, encontrandose vestigios importantes en Caparidán, La Quinta, etc., formando parte, este territorio, según se cree, del municipio romano de Berja.
En la época musulmana, la tahá de Andarax adquiere gran importancia, englobando el actual Fondón, Bayarcal, Paterna, etc.
La actual población se forma en base a la ocupación generada en época de Felipe II, en torno al núcleo de El Auxor, trasladando a los vecino de Hormica y Camacines.
Tras su destierro, Boabdil, el último rey de Granada, se asienta en la antigua Alcazaba de Laujar (de la que quedan apreciables restos), antes de pasar a la Codba, desde donde marchará definitivamente a Africa.
Durante la rebelión morisca de 1568, Aben Humeya fue asesinado en Laujar, asentandose en la misma Aben Aboo, su sucesor.
En los siglos XVI y XVII se construyen importantes elementos petrimoniales, como son la iglesia de La Encarnación y distintos pilares de abastecimiento. Del final de esta época es el convento de S. Pascual Bailón, uno de los elementos más emblemáticos de Laujar, hoy todavía, con futuro incierto. También de finales del S. XVII y principios del XVIII, datan diversa casa palacio de familias nobles que enriquecen el patrimonio de la población.
En el siglo XVIII, Laujar se convierte en un apreciable centro textil, con industrias de la seda y de la lana, contabilizandose en la población gran cantidad de telares, tornos de hilar y diversos batanes movidos por energía hidráulica, de los que quedan algunos restos.
Las minas de plomo, explotadas desde antiguo, refuerzan su papel en este siglo, para alimentar a las fundiciones reales.
Tras el declive industrial textil, Laujar pasa a depender, en mayor medida, de la agricultura, con etapas de mayor apogeo, como la correspondiente a la uva de Ohanes, cuyo decaimiento marca el final del ciclo económico.
Actualmente, Laujar tiene una población menos envejecida que los municipios de su entorno, en base a jugar un cierto papel de cabecera subcomarcal y al relanzamiento del turismo rural, por otra parte, presente en la población desde antiguo, en base al reconocimiento de los valores paisajísticos del paraje de El Nacimiento. Todo ello tiene un reflejo en el crecimiento de los servicios y de la construcción, que se manifiesta através de la extensión de la 'segunda residencia'.
CONCLUSIONES:
Laujar tiene normas subsidiarias desde 1.984, actualmente en proceso de revisión, contando con un apéndice de elementos protegidos. Esta normativa ha permitido ejercer un cierto control del proceso de desarticulación del municipio, sin haber sido suficiente para evitar una pérdida importante de patrimonio arquitectónico y recursos paisajisticos.
El crecimiento de construcciones diseminadas en la vega, la pérdida de tipología arquitectónica en las nuevas viviendas y las restauraciones sin rigor técnico o de 'modernización', así lo reflejan y así lo atestiguan casa como la de la calle Granada nº 71, que ha perdido en su 'restauración' gran parte de los valores que daban lugar a su protección, la introducción de caracteres tipológicos foráneos en múltiples edificaciones o la utilización de granitos castellanos, para pavimentación, en la restauración del lavadero.
Laujar, no obstante, es una población donde se manifiestan importantes inquietudes culturales, a traves de un movimiento asociativo que favorece la conciencación sobre el valor de los elementos patrimoniales, concienciación que, todavía, no ha sido suficiente como para evitar la continuación del proceso anteriormente reflejado y que tiene ejemplo patético, además de los descritos, en la reciente construcción del emisario de la nueva depuradora de aguas residuales, adosado a un acueducto de apreciable valor histórico y arquitectónico, sobre la rambla Bonaya.
El patrimonio de Laujar, además de lo ya reflejado, en lo que respecta a yacimientos arqueológico, Alcazaba, casas señoriales, edificios religiosos y pilares, cuenta con un importante patrimonio agroindustrial amenazado, como son sus molinos, acueductos de acequia, aljibes en la zona de Los Llanos.
También, es destacable el patrimonio derivado de la antigua producción hidroeléctrica, parcialmente puesto en valor, conservando, sin embargo, elementos no lo suficientemente conocidos, como el canal de Las Fabriquillas Bajas o alguna de las primeras minicentrales.
Para la puesta en valor de los distintos elementos inventariados, se propone la creación de diversos pequeños museos activos, recuperando su funcionamiento para la realización de demostraciones o prácticas. Tal es el caso de la antigua alfarería o el Molino del Nacimiento.
Grave riesgo de estas recuperaciones, supondría la falta de dirección técnica especializada o la utilización de criterios de 'modernización' que degradarían, en gran medida, el valor histórico del elemento.
Como una segunda línea de puesta en valor. Se propone la asignación de funciones culturales y de alojamiento turístico para diversos elementos.
Distinta linea para la puesta de valor, es la creación de Itinerarios Temáticos de carácter local o subcomarcal, como son:
- Itinerario Minero del Alto Andarax.
- Itinerario del Aprovechamiento Hidroeléctrico del Alto Andaráx.
- Itinerario de las Fuentes del Alto Andarax.
- Itinerario Historico Monumental de Alto Andarax.
- Diversos elementos ubicados en espacio de amplio dominino paisajistico, como son las eras, se proponen para la creación de miradores.
- Finalmente, se propone, como una de las vias más destacables de puesta en valor, la inclusión de elementos, para su visita, en senderos y rutas cicloturisticas o ecuestres.